Miedo a la idiotización

Ilustración: Pawla Kuczynskiego

 

 

El 23 de mayo de 2018 se presentó la iniciativa “vivir sin miedo”, una campaña de recolección de firmas cuyo propósito es activar el mecanismo plebiscitario para que la ciudadanía decida reformar la constitución en las próximas elecciones nacionales. La reforma pretende instituir las siguientes medidas: 1) Habilitar los allanamientos nocturnos con autorización judicial. 2) Eliminar los institutos liberatorios y la disminución de la pena para determinados delitos graves con sentencias firmes y en procesos abreviados. 3) Establecer la pena de reclusión permanente para determinados delitos graves que podrán ser revisados por la Suprema Corte de Justicia después de los 30 años de cumplir la sanción. 4) Crear la Guardia Nacional para la seguridad pública con 2000 integrantes de las Fuerzas Armadas bajo dependencia funcional del Ministerio de Defensa y en coordinación operativa con el Ministerio del Interior. 

 

Las cuatro medidas carecen de respaldo científico y de experiencias internacionales favorables en contextos semejantes a la problemática uruguaya. 

 

En reiteradas oportunidades se ha dicho que los allanamientos nocturnos son necesarios para combatir el “narcotráfico” [i] porque las fuerzas de seguridad ya no tendrían impedimentos, previa autorización del juez, para ingresar a las “bocas” de venta y consumo de drogas ilegales. En esta afirmación hay un grueso error de diagnóstico. El tráfico de drogas es un fenómeno transnacional, no hay forma de minimizarlo con una política criminal contra el narcomenudeo local que, al fin y al cabo, son los eslabones más expuestos del negocio de las drogas ilegales. Las cárceles uruguayas tienen miles de personas penadas por la Ley de Estupefacientes, más de 8000 personas penadas por delitos de drogas entre los años 2010 y 2017 [ii], pero solamente unos pocos detenidos ocupan posiciones de jerarquía en alguna estructura delictiva (por ejemplo: el mexicano Gerardo Gonzáles Valencia, el brasileño José Paulo Vieira De Mello, el colombiano Juan Diego Montoya Bernal, el israelí Yoram El-Al [iii]). La dependencia del país con el exterior es aún mayor que otras jurisdicciones porque en el territorio no existen las condiciones para cultivar drogas naturales (hoja de coca, goma de amapola) y no hay un gran mercado local de consumo como para la elaborar drogas sintéticas. Por otro lado, desde que Richard Nixon declaró la Guerra contra las Drogas en 1971 ante el congreso de los Estados Unidos, la experiencia internacional acumuló una larga serie de fracasos al empecinarse por erradicar con violencia el mercado de drogas ilegales desde el lado de la oferta. De este modo, de ninguna manera se puede justificar los allanamientos nocturnos para combatir seriamente el tráfico de drogas ilegales. Plantear un argumento de este tipo es desconocer los aspectos básicos del comportamiento del crimen organizado, ignorar la geoeconomía agrícola de la región, el enfoque preventivo de riesgo, las actuales tendencias hacia la regulación de las sustancias y la generación de una cultura de consumo responsable.

 

La segunda y tercera medida del futuro plebiscito constitucional insisten en la vigencia de la cárcel en base a una sensibilidad que bien podría leerse desde la ideología de la defensa social donde la lógica schmittiana de amigo-enemigo cobra sentido sin incomodidad. Las medidas proponen intensificar la privación de libertad confiando en el impacto incapacitante de la prisión. Las propuestas no han sido ligadas a los contenidos y tecnicismos del enfoque de derechos humanos y, lo más sorprendente, al tradicional concepto de rehabilitación de corte higienista, usualmente utilizado por la política correcta y el político correctamente político. A la campaña no se le puede reprochar su honestidad, claro está. Las medidas se oponen a décadas de literatura especializada que demuestran que la severidad del castigo no está directamente correlacionada con el desistimiento del delito. Proliferan las investigaciones científicas empíricas que detallan las consecuencias perniciosas de la prisión en la vida de las personas.

 

La reincidencia de las personas privadas de libertad en Uruguay alcanzó el 62% en el año 2017 [iv]. Ante esta situación, la campaña propone aumentar el encierro. Nuevamente estamos frente a un problema de diagnóstico que nos plantea la pregunta de cómo es posible disminuir la reincidencia delictiva proponiendo una medida de la que hay suficiente evidencia para decir que no atenúa la criminalidad. La salida de este callejón a la que apela la reforma es la pena indefinida, aunque revisable, porque incapacita de por vida al detenido. 

 

La propuesta de crear una Guardia Nacional desconoce el motivo de creación y la especialidad de la Guardia Republicana, la formación y las competencias de las Fuerzas Armadas, las consecuencias nefastas que ha tenido la militarización del continente toda vez que se ha buscado combatir el crimen organizado con el ejército (México, Colombia, por ejemplo), el crecimiento constante del personal policial (Uruguay es uno de los países con mayor proporción de policías por habitantes del mundo [v]), entre otros factores.

 

Aunque la campaña no ofrece un menú de medidas justificadas y serias para disminuir la criminalidad, sí es exitosa a la hora de comunicar su producto. En primer lugar, quién se negaría a vivir sin miedo. Segundo, la iniciativa supo canalizar las preocupaciones acumuladas de varios sectores de la población a los que el partido de gobierno no supo medianamente satisfacer tras 15 años en el poder ejecutivo. Tercero, la campaña realiza una estupenda gestión de la ansiedad. Esta empresa se vale de la producción sistemática de una inmensa cantidad de significantes alarmistas y urgentes. Captura ansiedades difusas de la sociedad con la finalidad de representarlas en la existencia política. Es un trabajo de gestión de la realidad material, fáctica y, especialmente, de la realidad sensible, de las creencias y los significados. Es una puesta en escena de lo convincente. En cuarto lugar, como si fuera poco, las estadísticas históricas confirman que la criminalidad nacional ha aumentado significativamente en los últimos años. Todo ello colaboró para que, en agosto de 2018, tres meses después del lanzamiento oficial de la campaña, la campaña haya logrado superar las 100.000 firmas. El 15 de diciembre de 2018, siete meses más tarde, se habían alcanzado 376.427 firmas y, con ello, el 10% de las firmas del padrón electoral (alrededor de 269.000 adhesiones). El 25 de febrero de 2019 se presentaron más de 400.000 firmas en la Corte Electoral [vi].

 

Me pregunto si la venta del producto político se llevará entre las patas a la democracia, si viviremos desinformándonos y consumiendo ideas mesiánicas nunca demostradas, si la confiabilidad política se reducirá a una sonrisa o frase rimbombante, a eslóganes y colores atractivos, y canciones pegajosas de mercadotecnia. Por lo tanto, miedo de lo que se dice miedo genera la idiotización, que nos traten y manipulen como tales, que nos conciban como consumidores compulsivos de cualquier envase político que articule nuestras incertidumbres, ansiedades y malestares hacia la simulación. 

 

 

* Docente de la Facultad de Ciencias Sociales, UDELAR.

 

Notas

 

i) Narcotráfico o tráfico de narcóticos se refiere únicamente a las sustancias que transmiten sueño, analgesia o estupor. Por ende, la noción deja de lado aquellas sustancias que estimulan el sistema nervioso central como, por ejemplo, la cocaína y las metanfetaminas. Por esta razón, es preferible hablar de sustancias psicoactivas, sustancias psicotrópicas o drogas y no de narcóticos o estupefacientes. 

 

ii) Tenenbaum, Gabriel (2017). El crimen organizado de las drogas ilegales en el Uruguay del siglo XXI. Una aproximación normativa y cuantitativa. Revista de la Facultad de Derecho, (43), 342-382. 

 

iii) Ninguno de ellos fue arrestado traficando drogas, estaban refugiados o recreándose en Punta del Este lavando el dinero de la renta criminal de las drogas. 

 

iv) En:https://parlamento.gub.uy/sites/default/files/DocumentosCPP/Bolet%C3%ADn%20N%C2%BA3%20-%202017.pdfConsultado el 29 de abril de 2019.

 

v) En:https://www.enperspectiva.net/uy-check/es-uruguay-uno-de-los-paises-del-mundo-con-mas-policias-per-capita/Consultado el 29 de abril de 2019.

 

vi) En: https://ladiaria.com.uy/articulo/2018/5/detras-del-miedo/Consultado el 29 de abril de 2019.

En:https://www.montevideo.com.uy/Noticias/Se-presentan-hoy-oficialmente-las-400-000-firmas-recogidas-por-Vivir-sin-Miedo-uc711050 Consultado el 29 de abril de 2019. En:https://ecos.la/UY/9/actualidad/2018/08/21/26100/larranaga-vivir-sin-miedo-lleva-recolectadas-100-mil-firmas/Consultado el 29 de abril de 2019.

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