El enfoque por competencias en la educación
- Manuela Alfonzo*
- 17 sept 2018
- 12 Min. de lectura

Ilustración: Julio Castillo
Jim Yong Kim, el presidente del Banco Mundial, dijo en el Foro Mundial de la Educación el 19 de mayo de 2015: "Nosotros en el Grupo del Banco Mundial estamos trabajando con los gobiernos para fortalecer los sistemas educativos, para brindar aprendizajes de calidad para todos. Este enfoque en sistemas significa que apoyaremos a los docentes de manera mĆ”s efectiva y utilizando la tecnologĆa para complementar sus esfuerzos, al mismo tiempo que estableceremos claros estĆ”ndares de aprendizaje y evaluación del aprendizaje en forma frecuenteā. (http://www.worldbank.org/en/news/speech/2015/05/19/speech-new-horizon-education-access-quality)
Son varios los espacios desde los cuales se plantea la necesidad de un cambio en la educación que tenga como horizonte estÔndares mundiales de aprendizaje y evaluación, asequibles mediante sistemas educativos que tengan como eje un enfoque por competencias. La Red Global de Aprendizajes, la propuesta de Eduy21 y el Marco Curricular de Referencia Nacional son algunos ejemplos locales que impulsan este tipo de reforma educativa.
Sin embargo, el planteo tiene un origen global. De esta forma, podrĆamos mencionar que el informe norteamericano de SCANS (What work requires of schools: A SCANS reportfor America 2000) convoca a los educadores a desarrollar en los estudiantes las competencias o destrezas necesarias para los empleos; asĆ como el Banco Mundial establece un marco de cinco pasos en competencias hacia la empleabilidad y la productividad: 1) El desarrollo temprano con Ć©nfasis en la nutrición, estimulación y destrezas cognitivas bĆ”sicas. 2) Asegurarse de que todos los estudiantes aprenden mediante el fortalecimiento de los sistemas educativos. 3) Edificar destrezas relevantes para el trabajo que demandan los empleadores. 4) Fomentar el emprendedurismo y la innovación y, 5) Facilitar la movilidad laboral y la valoración de puestos de trabajo. Igualmente, la OCDE concluye que las destrezas son un ingrediente vital para el Ć©xito económico y para el bienestar individual y social ahora mĆ”s que nunca desde que la cuarta revolución avanza las fuerzas de trabajo se convierten en la nueva norma. (Las Competencias del siglo XXI, 2018).
Particularmente, cabe destacar que la OCDE recomienda a Uruguay que āel objetivo es mejorar la unión entre la oferta educativa de la educación secundaria y los intereses de los estudiantes asĆ como las necesidades del mercado laboral y la sociedadā (OCDE, Reviews of School Resources: Uruguay 2016:32)
El enfoque por competencias que se postula en la reforma educativa global parte de la premisa que consiste en asumir que frente a la rapidez con que se desarrolla la tecnologĆa (particularmente las tecnologĆas de la información y la comunicación), el mercado laboral se hace cada vez mĆ”s inestable y cambiante.
Para lo cual resulta imprescindible que las polĆticas educativas capaciten a la fuerza de trabajo para adaptarse con gran flexibilidad a la nueva realidad laboral, supeditando la formación del sujeto a las condiciones que establece el mercado. Esta perspectiva neoliberal asume que el ser humano constituye un valor económico en sĆ mismo al sustentarse en la teorĆa del capital humano, es decir, valemos en tanto estamos capacitados para insertarnos y sostenernos en el mercado laboral mĆ”s allĆ” de los vaivenes del capitalismo y de la innovación tecnológica, reduciendo al sujeto en objeto de competitividad y productividad. Las nuevas tecnologĆas (particularmente las tecnologĆas autónomas y la inteligencia artificial) estĆ”n reemplazando a los trabajadores y las perspectivas parecen ser abrumadoras. El debate sobre el desempleo masivo que ellas pueden generar no estĆ” agotado, incluso algunos de los impulsores de estas tecnologĆas advierten los riesgos que la misma implica para el mundo del trabajo y la Humanidad. Por ejemplo, Ray Kurzweil, uno de los directores de ingenierĆa de Google declaró en julio de 2017 que las computadoras tendrĆ”n un nivel de inteligencia āhumanaā para el aƱo 2029.(https://www.independent.co.uk/life-style/gadgets-and-tech/news/elon-musk-ai-human-civilisation-existential-risk-artificial-intelligence-creator-slow-down-tesla-a7845491.html ).
Las implicancias del desarrollo de la inteligencia artificial general para un futuro no tan lejano son brutales; pero de hecho, la inteligencia artificial simple, que ya estĆ” en funcionamiento y uso cotidiano en diversos dispositivos, ha iniciado una carrera voraz en tĆ©rminos de sustitución de los puestos de trabajo. AsĆ es que las organizaciones internacionales convocan a educar con un enfoque basado en competencias. En un mundo globalizado y dominado por la tecnologĆa de la información y la comunicación cada vez queda menos margen para la empleabilidad, por lo que el trabajador debe adquirir competencias que le permitan ser productivo y competente. En el segundo encuentro global de la comisión para el futuro del trabajo de la OIT denominado āEl impacto de las tecnologĆas en la calidad y cantidad de trabajosā se cita un estudio reciente realizado por el McKinsey Global Institute, que estima que para el aƱo 2030, alrededor del 60% de las ocupaciones, o al menos un tercio de las actividades serĆan automatizadas.
Para nuevas tecnologĆas, nuevas pedagogĆas
La Red Global de Aprendizajes constituye una polĆtica educativa implementada por ANEP Y Plan Ceibal en el marco de las Nuevas PedagogĆas para el Aprendizaje Profundo que surge de un proyecto presentado por Michael Fullan y MarĆa Langworthy en junio de 201. El mismo pretende ser un movimiento social global para el tan mentado y necesario cambio educativo. En dicho movimiento participan centros educativos de siete paĆses (Estados Unidos, CanadĆ”, Australia, Nueva Zelanda, Finlandia, Holanda y Uruguay) en busca de la innovación educativa centrada en el estudiante y para el desarrollo de seis competencias (las 6Cs): ciudadanĆa, creatividad, comunicación, colaboración, pensamiento crĆtico y carĆ”cter.
Llama poderosamente la atención que el proyecto Las Nuevas PedagogĆas para el Aprendizaje Profundo de la Red Global de Aprendizajes, presenta como contribuyentes del proyecto tanto empresas multinacionales vinculadas a la producción de TICs (Microsoft, Intel y Pearson) como representantes de la OCDE y la fundación Bill y Melinda Gates entre otros. Parece que quienes estĆ”n a la cabecera de las innovaciones tecnológicas y determinan las reglas del mercado laboral, son los primeros en contribuir con proyectos que generen la mano de obra necesaria para sostenerlas.
Sin embargo, los requerimientos de las empresas multinacionales no podrĆan ser el Ćŗnico fundamento para implementar los cambios o la innovación educativa; veamos otros fundamentos del proyecto mĆ”s allĆ” de las necesidades de los poderosos. Dicho proyecto parte de un diagnóstico clichĆ©, de una visión simplista de la realidad en el aula: los estudiantes estĆ”n aburridos y los docentes estĆ”n frustrados. āDocentes y estudiantes son expulsados psicológicamente, sino literalmente de las escuelasā (Fullan-Langworthy, 2013:1). Se explica la desvinculación del sistema educativo, desconociendo los diversos factores que la determinan como la necesidad de trabajar a temprana edad o cuidar hijos o hermanos, entre otros. La injusticia social, la pobreza, el problema dela inclusión queda asĆ oculta tras la mĆ”scara de la āpedagogĆa del entretenimientoā, entonces el problema es que las clases son aburridas, y de eso sĆ nos podemos encargar, basta con implementar ānuevas pedagogĆasā y el problema polĆtico se didactiza.
Dichos autores entienden que āLas ānuevas pedagogĆasā pueden ser definidas sucintamente como un nuevo modelo de asociaciones para el aprendizaje entre estudiantes y docentes, entre los propios estudiantes y entre los docentes, con la finalidad de alcanzar los objetivos del aprendizaje en profundidad facilitados por el acceso digital generalizadoā (Fullan-Langworthy, 2014:15).
Si analizamos esta definición encontramos que las nuevas pedagogĆas estĆ”n definidas por dos elementos bĆ”sicamente. En primer lugar, un modelo de asociación entre los actores del proceso de enseƱanza-aprendizaje, al cual podrĆamos denominar simplemente: proceso de aprendizaje. Siendo que el rol docente, el que enseƱa, desaparece de la trĆada docente-contenido-estudiante, que implica una interacción entre los sujetos y el contenido o conocimiento. Este modelo se sostiene en la centralidad del estudiante. Lo que importa son sus motivaciones, pues los contenidos ya no se adscriben al docente puesto que la información, los contenidos y el conocimiento se encuentran en internet, y he aquĆ el segundo elemento importante: el mundo digital.
El segundo elemento que se desprende de la definición tiene que ver con el objetivo de esa asociación: el aprendizaje en profundidad facilitado por el acceso digital generalizado. El concepto de aprendizaje profundo proviene de dos campos del conocimiento. Por un lado el campo computacional, en el que constituye un mĆ©todo de aprendizaje de redes neuronales artificiales que permiten el funcionamiento de la inteligencia artificial en tareas como reconocimiento visual, facial, de voz, procesamiento del lenguaje, etc.; cuyo exponente mĆ”s significativo viene siendo el programa AlphaGo (2016). El concepto de aprendizaje que se maneja en el Ć”mbito computacional, aplicado a la educación, implicarĆa poner al mismo nivel el aprendizaje que realizan las mĆ”quinas (inteligencia artificial) con el que realizan los estudiantes (inteligencia humana), lo cual resultarĆa insostenible. Por otro lado desde la psicologĆa cognitiva se define el aprendizaje profundo como āel dominio, la transformación y la utilización del conocimiento para resolver problemas realesā (Valenzuela, J., Revista Iberoamericana de Educación n° 46/7). En este sentido, el aprendizaje profundo constituye un saber-hacer caracterĆstico del enfoque por competencias. Pero tambiĆ©n preocupa que el aprendizaje quede reducido a la adquisición de competencias.
Ahora bien, el aprendizaje profundo estĆ” condicionado en esa definición por el acceso digital generalizado. Este modelo admita la reducción del mundo y del conocimiento del mundo al mundo virtual, dado que los objetivos del aprendizaje parecen estar enteramente ceƱidos a lo que la tecnologĆa digital puede brindarnos. No se trata de negar la utilidad de Ć©sta, sino mĆ”s bien de ubicarla adecuadamente en este diagrama relacional, en el entendido de que las tecnologĆas constituyen herramientas que facilitan las diferentes actividades del ser humano, por lo que una computadora puede ser un elemento mĆ”s a utilizarse en el aula, asĆ como lo es la puerta del salón o la cartelera en la pared.
Por Ćŗltimo resulta preocupante la errónea concepción de pedagogĆa que profieren los autores Fullan y Langworthy al hablar de ānuevas pedagogĆasā, siendo que lo que ellos definen como pedagogĆa constituye un modelo didĆ”ctico, en tanto la pedagogĆa es la ciencia que estudia las teorĆas de la educación y no las prĆ”cticas educativas.
A la varietƩ de planes, un Marco Curricular de Referencia Nacional
La propuesta de un Marco Curricular de Referencia Nacional de la ANEP consiste en una propuesta de cambio sistĆ©mico de la educación en nuestro paĆs, para el cual se pretende consensuar con todos los actores de la sociedad. AsĆ pues, se autodenomina āuna construcción colectivaā a un grupo de trabajo que se sirve de opiniones a partir de comentarios en un foro digital.
Pero mĆ”s allĆ” de los aspectos metodológicos, en los que no quisiera desviarme, el MCRN constituye la piedra fundamental de la reforma educativa que viene avanzando desde las pautas internacionales: una reforma educativa sistĆ©mica. Ćsta se diferencia abismalmente de las anteriores en tanto no existe un nuevo plan que implementar. Coexisten variados planes educativos en este momento. Cual góndola de un supermercado, hablamos de la oferta educativa acorde a las necesidades o presuntas necesidades del estudiante.
Vale la pena preguntarse por quĆ© una reforma educativa con un plan Ćŗnico no tiene cabida. EstĆ” claro que universalizar la educación implica llegar a todos, sin embargo las desigualdades sociales constituyen un determinante poderoso para implementar ese plan Ćŗnico y por lo tanto que todos accedan a la educación, a la que entendemos constituye un derecho fundamental. Para que se cumpliera con dicha prerrogativa deberĆan generarse las condiciones necesarias en cada uno de los centros educativos que conforman la ANEP. Esto implicarĆa por ejemplo, la existencia de grupos mĆ”s reducidos, equipos multidisciplinarios, bibliotecas y salas de informĆ”tica en condiciones, un mayor nĆŗmero de cargos docentes y no docentes, habilitación de bomberos, edificios que no se lluevan, becas de alimentación, clases de apoyo para quienes lo necesiten y un sinfĆn de recursos para que todos accedan a las mismas oportunidades en la educación. Dichas condiciones constituirĆan mucho mĆ”s que el mĆnimo 6% del PBI, al que aĆŗn no se ha llegado.
Es entonces entendible (aunque no admisible) que una reforma que pretende universalizar la educación pero no cuenta con los medios materiales para hacerlo, encuentre en el MCRN la sombrilla bajo la cual se ampara la varietĆ© de planes y programas existentes. No es admisible que a algunos estudiantes se les brinden menos contenidos que a otros, ni que sus mecanismos evaluativos sean mĆ”s livianos que los de otros; porque entonces no se estĆ” generando igualdad de oportunidades para acceder a la educación, sino oportunidades para acceder a la acreditación escolar. Entonces, como los contenidos a los que acceden unos estudiantes y otros no parecen ser relevantes en las polĆticas educativas estatales, y sin embargo la ANEP debe velar por alguna modalidad de polĆtica educativa nacional, el MCRN viene como anillo al dedo, en consonancia con los dictĆ”menes internacionales: lo Ćŗnico que a nivel nacional se prevĆ© son los perfiles de egreso basados en competencias.
Educar para el siglo XXI
Este tĆtulo parece ser la consigna de la propuesta de Eduy21, una asociación civil y fundación que tiene como lema el ācambio educativo y educación para el cambioā y en la misma lĆnea que las Nuevas PedagogĆas para el Aprendizaje Profundo y el MCRN, ponen sobre la mesa la necesidad de la innovación educativa y la centralidad del estudiante, asĆ como el enfoque por competencias. Angelique del Rey denomina esta posición el Paradigma del Aprendizaje: ā...declaran que la escuela debe cambiar de paradigma, en lugar de transmitir, debe hacer adquirir competencias.ā (Del Rey, 2012:238)
La pregunta que nos hacemos frente a este cambio paradigmĆ”tico serĆa: ĀæQuĆ© queda o quĆ© se pierde entre el transmitir y el aprender? Bien sabido es que no todo lo que el docente enseƱa es aprendido por el estudiante, tampoco el estudiante aprende Ćŗnicamente lo que el docente enseƱa. El proceso de enseƱanza-aprendizaje es tan complejo como lo es cualquier vĆnculo humano, estĆ” atravesado no solo por los contenidos o el conocimiento que convoca a los sujetos en esta interacción, sino tambiĆ©n por todo lo que cada sujeto trae consigo al aula, los estados de Ć”nimo, experiencias, expectativas, sentimientos, contradicciones, etc. Todo esto hace que los resultados de dicha interacción sean muy variables, y aunque el docente es uno solo, e impartió la clase de igual manera para todo el grupo, puede haber estudiantes que comprendieron, se entusiasmaron, se sorprendieron, se cuestionaron y otros que simplemente no, es mĆ”s, se aburrieron.
Lo preocupante del Paradigma del Aprendizaje por sobre la enseƱanza o la transmisión de conocimientos, es justamente que se puede pasar por alto la complejidad de los vĆnculos, si el foco estĆ” en el aprendizaje, entonces lo importante son los resultados, el Ć©xito acadĆ©mico; y si los resultados son comprobables, medibles en tĆ©rminos de lo que se puede hacer con el conocimiento (competencias), entonces podemos sopesar en tĆ©rminos de Ć©xito/fracaso, de productividad y competitividad.
La fundación propone un enfoque programĆ”tico de educación por competencias que constituyen herramientas para los desafĆos de la vida real. De hecho, estamos frente al mismo discurso que plantean las propuestas ya analizadas. Pero creo que vale la pena detenernos en este postulado, puesto que se reduce el conocimiento a un set de herramientas que permiten hacer algo con ese conocimiento, una visión claramente pragmatista. SerĆa una necedad negar el valor de los conocimientos prĆ”cticos, pero otra cosa muy diferente es entender como Ćŗnico conocimiento vĆ”lido aquel que sólo tiene un valor prĆ”ctico, que puede ser demostrado en la acción e interacción frente a los desafĆos de la vida real.
Ahora bien, ĀæcuĆ”les son los desafĆos de la vida real? Acaso, Āæexiste una vida que no es real dentro del aula? No, el problema que encuentran tanto los titiriteros globales como los locales consiste en que la escuela no estĆ” diseƱada en función de las necesidades del mercado laboral. He aquĆ la vida real tan ausente en el aula: un mercado laboral, que a su vez enfrenta un desafĆo considerable frente a los agigantados pasos de las TICs, el acelerado proceso de automatización y la inminente Inteligencia Artificial.
Claramente, si enseƱƔramos, o mejor dicho, si aprendieran competencias, para ser coherentes, deberĆamos evaluar competencias. Sin embargo, resulta difĆcil imaginar cómo evaluar por ejemplo la empatĆa, la creatividad, la capacidad de adaptarse a situaciones cambiantes, etc.
En el Libro Abierto se plantea que āEsencialmente, la evaluación por competencias plantea el desafĆo para el docente de retroalimentar las producciones de los estudiantes en un sentido constructivo, identificando y explicando matices...Usar acertadamente la evaluación como soporte de los aprendizajes es una manera efectiva de contrarrestar la expulsión de los adolescentes y jóvenes del sistema educativoā (Eduy21, 2018:57)
Nuevamente nos encontramos con las pseudo-excusas de la desvinculación educativa. ParecerĆa que el problema radica en la falta de evaluación formativa que realizan los docentes, es asĆ que una vez mĆ”s didactizamos la polĆtica, porque es el lugar mĆ”s sencillo, sino el mĆ”s simplón, desde el que se puede ver una problemĆ”tica social que en realidad estĆ” anclada en la injusticia social.
Las competencias para Eduy21 āno son solo la aplicación de conocimientos a contextos especĆficos, sino capacidades de cada persona para discernir quĆ© conocimientos son necesarios identificar y usar y cuĆ”les valores, actitudes, emociones y habilidades movilizar para responder a la diversidad de situaciones y desafĆos."Estamos frente a una concepción que va mucho mĆ”s allĆ” del pragmatismo, lo que el estudiante debe aprender ya no es un saber, y no solo implica un saber-hacer; incluye un saber-sentir, saber-valorar y saber-responder o actuar apropiadamente. En definitiva, un saber-ser adaptado, flexible y dócil, o ā...ser un ciudadano de la aldea global con sensibilidad y actuación local. Asumir la pertinencia, la incidencia y las implicancias de la ineludible interconexión entre lo global y lo localā (Eduy21, 2018:59)
No sólo resulta falaz hablar de una aldea global o de una interconexión entre lo global y lo local, puesto que implicarĆa despojarlo de toda relación de poder, y por tanto de cómo nos afecta la globalización, desde el lugar que ocupamos en el planeta; sino que ademĆ”s resulta nefasto que se pretenda oprimir y determinar al Ser mediante las llamadas competencias socio-emocionales. Ćstas constituyen un mero entrenamiento que tiene como objetivo el control social e individual, pero desde el propio individuo. En tĆ©rminos Foucaultianos, estarĆa asentado el mecanismo normalizador del sistema; o como expresa Jean-Claude Bourdin āPolĆticamente, las formas de dominación que toma el neoliberalismo reposan e intensifican la asunción por parte de los propios individuos de su sĆ mismo como un capital a formar, acrecentar, proteger, reproducir, lo que los proyecta en un movimiento perpetuo.ā(Bourdin, 2015: 78)
*Manuela Alfonzo. Docente de InglƩs. Militante de Ades Montevideo.
BibliografĆa Banco Mundial; Stepping up skills
Bourdin, Jean-Claude; Las competencias del neoliberalismo en la escuela (Revista Ensayos Prohibido Pensar) Del Rey, Angelique; Las competencias en la escuela Eduy21; Libro abierto, Primera Versión Fullan, Michael y Langworthy, MarĆa; Towards a New End: New Pedagogies for Deep Learning, 2013. OCDE; Reviews of School Resources: Uruguay 2016 OCDE, The knowledge based economy, Paris 1996 OCDE, P. Martin, John; Skills for the 21st century OIT; The impact of technology on the quality and quantity of jobs, 2nd Meeting of the Global Commission on the Future of Work 15ā17 February 2018 Valenzuela, J., āHabilidades de pensamiento y aprendizaje profundoā- Revista Iberoamericana de Educación n° 46/7 (25/7/2008) http://www.worldbank.org/en/news/speech/2015/05/19/speech-new-horizon-education-access-quality https://www.independent.co.uk/life-style/gadgets-and-tech/news/elon-musk-ai-human-civilization-existential-risk-artificial-intelligence-creator-slow-down-tesla-a7845491.html



