Afrodescendencia en Uruguay. A 50 aƱos del golpe de Estado en Uruguay. Memoria y cuentas pendientes
- MarĆa JosĆ© BolaƱa
- 18 oct 2023
- 13 Min. de lectura
Actualizado: 20 oct 2023

Ilustración: Mariana Escobar
Por MarĆa JosĆ© BolaƱa
Durante la Ćŗltima dictadura civil y militar la comunidad afro uruguaya sufrió uno de los ataques mĆ”s violentos de su historia, despuĆ©s de la trata de personas esclavizadas, el destierro. Es decir, la expulsión del espacio urbano donde tenĆan sus raĆces históricas y sus bases culturales. El desalojo forzado de los Barrios Sur y Palermo a que fue sometido la población afro descendiente fue un ataque Ć©tnico racial perpetrado por el Estado y no reparado aĆŗn. Es una cuenta pendiente que tiene la sociedad y los gobiernos democrĆ”ticos uruguayos con una parte de sus ciudadanas y ciudadanos.
A nivel internacional la trata de personas africanas esclavizadas del colonialismo europeo en AmĆ©rica no ha sido reparada por sus perpetradores, sĆ reconocida como un ācrimen de lesa humanidadā (1) en la Conferencia Mundial contra el Racismo organizada por las Naciones Unidas en Durban, en el aƱo 2001. En esos caminos, entre reconocimiento de violencias racistas históricas a nivel global y, la visibilidad del racismo y la experiencia del mismo en tiempos de terrorismo de Estado en Uruguay de la comunidad afro uruguaya, se redactó y presentó al parlamento, veinte aƱos despuĆ©s de Durban, un informe titulado āMemoria y reparación integral de la comunidad afrouruguaya en tiempos de terrorismo de Estado; en particular, de las familias desplazadas forzosamente del conventillo Medio Mundo y el barrio Reus al Sur (Ansina) (1973-1985)ā. Este documento fue realizado por la Red TemĆ”tica sobre Afrodescendencia de la Universidad de la RepĆŗblica y organizaciones afrodescendientes agrupadas en la Coordinadora Nacional Afrouruguaya (2019-2021), en el marco del cumplimiento de la ley 18.446 (2).
Es decir, Uruguay ha hecho un camino legislativo e institucional para reparar las atrocidades del racismo y el terrorismo de Estado. Pero no ha concretado esa reparación en términos reales. Entre memoria y cuentas pendientes escribiré un poco de historia.
El barrio: identidad y resistencia
Cordón, Barrio Sur y Palermo son la cuna del candombe montevideano, asà lo reconoce la memoria afrodescendiente, los estudios musicológicos, sociológicos, históricos y antropológicos y, lo consagró en setiembre de 2009 la 4ª Sesión del Comité Intergubernamental para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Foto: Laura Mendizabal, enero 2020. Plaza MedellĆn en el Barrio Sur, esquina de las calles Carlos Gardel y Zelmar Michelini. El muro fue tirado abajo en 2021 por la municipalidad. La calle Zelmar Michelini es la ex Cuareim donde se encontraba el conventillo Medio Mundo. Desde este lugar sale el desfile oficial de Llamadas.
En 1956 se realizó el primer Desfile Oficial de Llamadas por la calle Isla de Flores. Ello fue una forma de reconocimiento por parte del municipio de Montevideo de una tradición afro en su barrio. Sin embargo, el proceso, la forma y el resultado final no fue el que la comunidad afro, a travĆ©s de una de sus organizaciones mĆ”s importantes de la Ć©poca, habĆa presentado.
La Asociación Cultural y Social Uruguay (ACSU) presentó al gobierno municipal a mediados de los cincuenta, un proyecto que buscaba jerarquizar los festejos de la comunidad afro separĆ”ndolos del Carnaval. Para ello proponĆa la āFiestas Negras del Surā que durarĆan una semana, entre el 24 diciembre y el dĆa de reyes (6 de enero).
Era una oportunidad para conmemorar oficialmente, a travĆ©s del Candombe y en sus barrios, una de las fiestas tradicionales mĆ”s importantes de la comunidad, el 6 de enero, dĆa de San Baltasar, el rey negro. La semana comenzarĆa y culminarĆa con dos fiestas, una en Medio Mundo y la otra en Ansina, realizando allĆ competencias de comparsas, bailarines, vestuarios, personajes tradicionales (3).
Sin embargo, la Comisión de Fiestas municipal decidió un proyecto opuesto, estableciendo un Desfile de Llamadas como parte del Carnaval montevideano. Despreciando asĆ la idea que planteaba una comunidad, con sus tradiciones, como tantas otras que habĆa en Montevideo (gallegos, judĆos, italianos, etc.), de forma de preservar su cultura en el espacio barrial donde se ubicaba, conservando sobretodo el espĆritu sagrado que para ellos tenĆa el candombe, vinculado a fiestas que identificaban como propias.
A pesar del rechazo oficial de la propuesta vinculada al espacio y tradición afro, la comunidad mantuvo en sus barrios del centro y sur montevideano, la prĆ”ctica de āla llamada espontĆ”neaā (4) como forma de visitarse en los diversos puntos donde se hallaban los conventillos de Cordón, Palermo y Barrio Sur. Ello se hacĆa a travĆ©s del recorrido por las calles, del intercambio musical en toques de candombe dentro y fuera del conventillo, de la convocatoria a encontrarse, circular y bailar por las calles. Era parte de la vida cotidiana barrial, especialmente los domingos.
Desalojo urbano
Contra esa apropiación cultural del espacio urbano y, en medio de una situación de pobreza debido a las malas condiciones de vida de la población afro en el Montevideo de los cincuenta, los desalojos de los conventillos encausados por sus propietarios no se hacĆan esperar.
AsĆ contaba el diario Justicia, del Partido Comunista, lo que vivĆan los vecinos del conventillo de la calle Roo, en el Barrio Sur, en enero de 1955: āEl domingo a altas horas de la noche, la policĆa irrumpió en las habitaciones de los vecinos de la calle J. M. Roo y Paraguay, mientras estos dormĆan. A la vez de enfocarlos con sus linternas, los policĆas a gritos les decĆan a los vecinos que se fueran de allĆ porque el lunes comenzarĆa la demoliciónā. A pesar de que el municipio les habĆa prometido darles viviendas antes de su desalojo, el lunes llegó la empresa de demolición āpretendiendo sin mĆ”s dar comienzo al desmantelamiento del edificio con 12 familias viviendo adentro.ā (5) La demolición no se concretó en ese momento, pero este hecho da cuenta de la violencia a la que estaban expuestos quienes vivĆan en conventillos y, de un proceso que llevó medio siglo de desalojo de esta población del sur de Montevideo.
El miedo al desalojo, la incertidumbre de no saber a dónde ir y el uso de la fuerza para hacer cumplir la voluntad de los dueƱos de los edificios, parecerĆa ser una prĆ”ctica comĆŗn, que llevó tambiĆ©n al desalojo del resto de los conventillos con un gran porcentaje de población afro.
Los mecanismos de resistencia fueron diversos, el uso de los vĆnculos polĆticos para evitarlos, la formación de comisiones y comitĆ©s barriales que contuvieran los desalojos y buscaran la posibilidad de alternativas, como viviendas económicas pĆŗblicas, en el barrio o en otras zonas de Montevideo.
Junto con el desalojo de la población afro se iban los toques del candombe originales y desaparecĆan los espacios de origen de comparsas (6).
La familia afro y el conventillo eran la base y el lugar para la formación de la comparsa y la creación de los toques de candombe. Fiesta Negra y Libertadores provenĆan de Ansina en Barrio Reus al Sur (Palermo), Morenada del conventillo Medio Mundo (Barrio Sur), Llamada de Fausto o de CharrĆŗa del conventillo CharrĆŗa (Cordón Sur). Las dos primeras crearon dos de los toques madres del candombe, el tercero se originó en el conventillo Gaboto, ubicado en la zona de Cordón Norte.
De esta forma, el espacio urbano de Cordón (Sur y Norte), Palermo y Barrio Sur, conformó desde el siglo XIX hasta las postrimerĆas del XX un lugar de identidad afro. Sin embargo, en la segunda mitad del siglo XX ese espacio y su cultura fueron vĆctimas de un proceso de desalojo de los pobres urbanos del centro de la ciudad, que los expulsó de su lugar de pertenencia.
A pesar de su resistencia a ser expulsados, utilizando diversos mecanismos para poder permanecer, como conseguir el aplazamiento de los desalojos a travĆ©s de partidos polĆticos y vĆnculos gubernamentales, el proceso fue irreversible, y tuvo su punto mĆ”s violento en el perĆodo de la dictadura civil y militar uruguaya, entre 1973 y 1985.
Terrorismo de Estado y destierro
A fines de los setenta, el dispositivo represivo de la dictadura aliado al auge especulativo inmobiliario y de la construcción, ejecutó un desalojo violento con graves secuelas debido a las condiciones en las que las familias desalojadas fueron mantenidas luego de su destierro.
AsĆ lo recuerdan algunas mujeres que lo vivieron y que fueron entrevistadas por el periodista Eduardo Delgado en 2021. Una de ellas, Sonia que tenĆa 28 aƱos en el momento del desalojo, decĆa āLa ignorancia nos acompañó, no tenĆamos el apoyo de nadie ni quĆ© hacer y de la noche a la maƱana nos rodearon el conventillo con militares con la orden de que nos tenĆamos que ir y seƱalaban quĆ© podĆamos llevar y quĆ© no. Lo que podĆamos llevar era una cama, un ropero, una mesa y una silla. Nos subieron a camiones a punta de escopeta (ā¦)ā
Las familias del Medio Mundo y de Ansina debieron irse, junto a otras que debĆan abandonar las fincas ruinosas del centro y sur de la ciudad. Aquellas que no tenĆan a dónde ir, fueron trasladadas en camiones del municipio a la fĆ”brica MartĆnez Reina en el barrio Capurro y, al Corralón Municipal en el Barrio Sur. A otras se les adjudicaron viviendas en la Unidad de Habitación N°3 en Cerro Norte.
Las familias que āvivieronā en esos hogares, hacinadas, donde muchas āhabitacionesā con niƱos y niƱas se separaban con cortinas, con dificultades de higiene y cuidado, sumadas a las situaciones precarias de trabajo y alimentación, sufrieron la violencia de ser depositadas en un galpón o fĆ”brica, por tiempo indeterminado, constituyendo una violación sistemĆ”tica de derechos humanos contra la integridad de sus personas.
Los recuerdos de una de las mujeres que vivió en MartĆnez Reina y luego fue trasladada a las viviendas de Cerro Norte muestran ese trayecto y los padecimientos: āSin luz por meses, entre caballos que se soltaban del cuartel, en viviendas chiquitas, con lo poco que pudimos conservar, porque cuando fuimos a Uruguayana nos sacaron casi todo, entre ello las fotos y los recuerdos que tenĆamosā (7).
De la misma manera, SoƱa tambiĆ©n recuerda su llegada a Cerro Norte āLuego de esa penuria nos trajeron para Cerro Norte, nos tiraron en un lugar del que no conocĆamos nada. VenĆamos del Centro y nos tiraron en lo que llaman Los Palomares. En ese momento las viviendas no tenĆan luz. (ā¦) Los chiquilines nos podĆan ir al colegio al que iban porque era en el Centro y no tenĆamos para el boletoā (8).
Reparación: barrio y vivienda una deuda pendiente

Ex conventillo Medio Mundo. Barrio Sur. Foto tomada por la autora. Setiembre 2021.
Luego de la dictadura los āhogaresā que refugiaban a los desplazados, continuaron con población hasta 1995, aƱo en el que fueron clausurados y trasladadas las Ćŗltimas familias a viviendas. En ese proceso de apertura democrĆ”tica, la comunidad afro recuperó, en 1985, el Desfile Oficial de Llamadas en Barrio Sur y Palermo, que tambiĆ©n habĆa sido desplazado durante la dictadura a 18 de julio, avenida principal del Centro de Montevideo.
En este nuevo contexto de mediados de los ochenta, si bien habĆa organizaciones católicas y movimientos sociales que trabajaban y militaban en los lugares donde se encontraban los desalojados, lo que sucedĆa con esas familias almacenadas en galpones, no era parte de las denuncias a las violaciones de Derechos Humanos perpetradas por la dictadura.
AsĆ lo recuerda un militante afro de esa Ć©poca: āLos negros de izquierda, tenĆamos una doble vida. De lunes a viernes era la militancia social y los sĆ”bados era la comunitaria con los negros y las negras (ā¦). El desalojo y, nos preocupaba que en el libro āNunca MĆ”sā (9) no tomaba esos temas. Y ahĆ habĆan sido puestos en un ghetto y luego puestos en ese campo de concentración horroroso, que militĆ© mucho ahĆ adentro (ā¦) con esa gente, porque tenĆamos primos, sobrinos, parientesā (10).
En 2021, el informe presentado al parlamento, ya referido, que denunciaba que la comunidad afro habĆa sido vĆctima del terrorismo de Estado y reclamaba la reparación integral, al igual que el resto de los ciudadanos y ciudadanas que tambiĆ©n fueron vĆctimas de la represión violenta desatada en tiempos de dictadura, mostraba un cambio polĆtico muy importante en la memoria histórica ciudadana. Este documento incluyó en el derecho a la memoria y la justicia a comunidades que por razones Ć©tnicas y raciales, como la comunidad afro, han sido olvidadas por la sociedad uruguaya.
El informe reconoce el derecho a la vivienda y al barrio como parte de la reparación integral para una comunidad golpeada y desterrada históricamente de su espacio urbano, en un sentido material e inmaterial.
Desde el punto de vista inmaterial se ha dado un paso este aƱo, la División Turismo y la SecretarĆa de Equidad Racial y Poblaciones Migrantes de la intendencia de Montevideo, inauguró un recorrido por Barrio Sur y Palermo denominado āLatido Afroā. El mismo recupera la memoria patrimonial de lugares emblemĆ”ticos vinculados a la historia de los afrodescendientes en Montevideo, hace partĆcipes a integrantes de su comunidad en el proyecto e integra al recorrido testimonios que han sido parte de su historia (11).
El regreso al barrio que tambiĆ©n planteaba el informe no se ha concretado aĆŗn, teniendo una larga historia de procesos sin concluir y frustrados desde la apertura democrĆ”tica. En 1985, la Intendencia de Montevideo (IM) llamó a un concurso de proyectos para el Barrios Reus al Sur. El proyecto ganador planteaba āEl objetivo esencial a lograr es la recuperación de un Ć”rea reducida a la condición de āresiduo urbanoā, restituyĆ©ndola a los pobladores desalojados de ella, correspondiente a sus autĆ©nticas necesidades y acompasada lo mĆ”s posible a sus posibilidades económicasā (12). Los trĆ”mites para su ejecución se retrasaron no pudiĆ©ndose llevar a cabo.
En 1992, el Grupo de Estudios Urbanos (13) con el apoyo de la Junta de AndalucĆa, proponĆa para la recuperación del predio baldĆo del conventillo Medio Mundo, la āconstrucción de viviendas y centro cultural relacionado con el Carnaval (Museo, ensayo, enseƱanza), ya que es un espacio, aĆŗn hoy, representativo de la cultura ānegraā para el barrio y para toda la ciudadā. Sin embargo, cuando se formuló por las autoridades municipales el Plan Especial de Barrio Sur, en el aƱo 2000, āno se pudo realizar ninguna propuesta para ese predioā (14) y el Banco Hipotecario del Uruguay comenzó la construcción de viviendas para ser adjudicadas por ahorristas.
En los aƱos noventa la organización Mundo Afro proyectó viviendas y un centro recreativo y cultural para el ex Palacio Viana, construido en los aƱos veinte en el Barrio Sur y, cedido por el gobierno departamental como polĆtica de reparación para las familias afrodescendientes desalojadas. De ese proyecto se concretó la cooperativa de viviendas por ayuda mutua integrada por familias afrouruguayas sostenidas por mujeres (Ufama al Sur), culminada en 2009.
En ese aƱo, el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (MVOTMA) (15), convocó a las personas que habĆan sido desalojadas en 1978 y 1979 a presentarse en sus oficinas con la notificación de desalojo o lanzamiento. Diversos acuerdos donde participaron el MVOTMA, la IM y el programa Unidades Familiares Mundo Afro (Ufama) se han orientado a la cesión de tierras y al apoyo a la construcción de viviendas preferentemente en Barrio Sur, Palermo, Ciudad Vieja y Cordón.
En 2011 se firmó un convenio entre el MVOTMA y la IM para la recuperación de otra parte del Barrio Reus al Sur, comenzando en 2014 un plan para realizar 17 viviendas para las familias desalojadas, que fueron entregadas en dos etapas entre 2015 y 2017.
Todo este proceso, muy lento de reparación que tuvo un impulso importante entre 2008 y 2015, ha estado marcado por la ausencia de una polĆtica sistemĆ”tica de reparación.

Vivienda desocupada frente a la plaza MedellĆn, donde comienza el recorrido turĆstico e histórico en el Barrio Sur, organizado por el proyecto Latido Afro la intendencia. El graffiti alude al artĆculo 45 de la Constitución de la RepĆŗblica, donde se consagra el derecho a la vivienda. Foto tomada por Laura Mendizabal, enero 2020.
El informe del 2021, seƱalaba la necesidad de āHacer efectiva, mediante medidas sistemĆ”ticas de reparación, la garantĆa de los derechos que recogen los Principios de Restitución de Vivienda, a partir de los seƱalado por la Organización de las Naciones Unidas, considerando que el Estado fue el causante del desplazamiento, por acción o por omisiónā y recomendaba, que ello se haga realmente efectivo en tĆ©rminos de polĆtica urbana, desde una perspectiva de Derechos. AsĆ recomendaba al gobierno departamental āque establezca una cuota en el destino de las fincas en desuso o el suelo urbano que integran la cartera de tierras de esa comuna." (16)
La concreción de esta reparación tiene diversas implicancias. Para las vĆctimas, en palabras de algunas de ellas significa conseguir una vivienda āluego de todo lo terrorĆfico que vivimos, se la dejarĆa a mi hija, que nació en el Mediomundo. Cuando voy al barrio me pongo a llorar.ā; āTener una posibilidad, una ilusión de que nos van a escuchar es importante. Tengo 63 aƱos y aƱoro volver a mi barrio y, si no me toca, que mis hijos o nietos conozcan ese barrio, que es algo distinto a lo que cuando chiquitos tuvieron que vivir acĆ”ā (17).
Para la comunidad afro es una forma de reparación a quienes han sido violentados históricamente, primero por la esclavitud y, luego por mecanismos sociales, polĆticos y culturales atravesados por el racismo que los han mantenido en la pobreza y los han desterrado de sus barrios históricos.
Para la democracia es una manera de a hacer justicia en la ciudad, generando espacios urbanos culturalmente ricos, socialmente integrados y, repartiendo la vivienda y el territorio con mayor equidad.
MarĆa JosĆ© BolaƱa. Docente de historia egresada del Instituto de Profesores de Historia. Magister en Ciencias Humanas, opción historia rioplatense y doctoranda en historia por la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, Udelar.
Notas
1. ArtĆculo 13 de la Declaración de la III Conferencia Mundial contra el Racismo, Durban, 2001.
2. Esta ley fue promulgada en 2008 estableciendo la creación del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDHH).
3. Olivera, TomĆ”s; Varese Juan Antonio, āCandombeā, Ediciones Banda Oriental, Montevideo 2008. PĆ”g. 82
4. Idem. PƔg. 70.
5. Diario Justicia, 12 de enero 1955.
6. Para ver algo de esta historia de desalojos en los cincuenta: M.J. BolaƱa, Segregación urbana en el Estado benefactor: la polĆtica de barrios de emergencia y el desalojo urbano en Montevideo (1952-1958), Revista EletrĆ“nica Da ANPHLAC, 22 (34), 150ā185. DOI: https://doi.org/10.46752/anphlac.34.2022.4101
7. Silvia, otro de los testimonios entrevistados por Eduardo Delgado en 2021.
8. Eduardo Delgado en āEl desalojo de los conventillos Ansina y Medio Mundo: racismo, dictadura y codicia inmobiliariaā, La Diaria, 6 de noviembre 2021, Montevideo.
9. El libro āUruguay Nunca mĆ”s. Informe sobre la violación a los Derechos Humanos (1972-1985)ā fue elaborado y publicado por la organización Servicio Paz y Justicia en 1989.
10.Entrevista realizada en setiembre de 2019. Archivo Sociedades en Movimiento
11.https://latidoafro.uy/ Los lugares señalados como espacios de memoria tienen un código QR al que se accede desde esa pÔgina y donde se encuentran testimonios e información.
12.El proyecto ganador del concurso fue elaborado por la arquitecta Marta Cecilio y los arquitectos Jack Couriel y Mario Spallanzani. En āSĆntesis simbólica: Candombe, Barrio Sur y Palermoā, Boronat, Yolanda; Mazzini, Laura y GoƱi, Adriana. Farq-Uruguay, 2007. PĆ”g. 35.
13.El Grupo de Estudios Urbanos fue un equipo de trabajo integrado por los arquitectos Mariano Arana, Ramiro Bascans, Jorge Di Pólito, IvonGrilli, Andrés Mazzini, VictorScalabirni, Juan C. Vanini, Daniel Venturini y las arquitectas Elena Mazzini, Silvia Montero, Lina Sanmartin. Asesorado por los ingenieros Antonio Dieste y Pablo Castro. Con la colaboración de los Instituto Habiplan e Intec. Idem. PÔg. 33.
14.Idem. PƔg. 33
15.A partir del 2020 el MVOTMA pasó a llamarse Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial.
16.Memoria y reparación integral de la comunidad afrouruguaya en tiempos de terrorismo de Estado; en particular, de las familias desplazadas forzosamente del conventillo Medio mundo y el barrio Reus al Sur (Ansina) (1973-1985), 2021. PÔg. 66
17.Silvia y Sonia. Entrevistadas realizadas por Eduardo Delgado, en āEl desalojo de los conventillos Ansina y Medio Mundo: racismo, dictadura y codicia inmobiliariaā, La Diaria, 6 de noviembre 2021, Montevideo.



