El Popular (1957-1973). Una mirada retrospectiva a sesenta años de su primera edición

Imagen: tapa "El Popular" (Año 1, nº1).

 

1. Introducción

 

Sobre fines de los años cincuenta del siglo XX, el Partido Comunista del Uruguay (PCU) inició un proceso interno de transformación que derivó en reformulaciones organizativas y de reorientación estratégica consecuente al nuevo contexto del país. En la base de medidas que pretendía desplegar, era crucial explotar el aspecto de las comunicaciones para lograr un valioso alcance en el ámbito social y generar vínculos con diversas organizaciones.

 

La concreción de El Popular en febrero de 1957 pautó el inicio de los cambios que se estaban desarrollando desde el interior de los comunistas, con intenciones de abrirse al grosor de la población y obtener adherentes al ideal de lucha del PCU. Dicho periódico se dedicó a documentar diversos conflictos y manifestaciones que se sucedían a escala sindical, visibilizando a sectores inadvertidos desde otros medios de prensa oficialistas, que respondían a intereses de los grandes partidos políticos.

 

La presunción de este artículo es abordar en líneas generales la primera época de circulación del periódico, desde su instauración como órgano de difusión del PCU hasta la clausura de sus funciones por parte de las fuerzas represivas luego de instalado el golpe de Estado en junio de 1973. Con motivo de los sesenta años de circulación del periódico, la mirada se focalizará en observar la influencia que puedo haber ejercido El Popular como medio de prensa masivo, en el proceso de sindicalización de diversos grupos que se estaban gestando durante ese período.

 

2. El Uruguay de los años sesenta

 

Durante la segunda posguerra el país se hallaba atravesado por una grave crisis, que se hacía notar desde mediados de los años cincuenta, cuando el modelo impulsado por el neobatllismo manifestó signos de agotamiento, pautando el anticipo de una crisis económica que se correspondió con distintas coyunturas(1). El quiebre de esta gestión, se advirtió especialmente en 1959 con el ascenso al poder del Partido Nacional, instalando el primer colegiado blanco en el país(2).

 

Frente a los cambios que estaba manifestando el sistema político uruguayo durante el período y el persistente avance de la crisis económica firmemente arraigada en el país, en la década siguiente se desploma la condición fijada de una democracia estable en el continente latinoamericano(3) y el rol articulador e intermediario del Estado respecto a los conflictos sociales. Sobre comienzos de los años sesenta, la directriz predominante aplicada a las agitaciones sociales es de orden represivo(4), pautando las bases de una crisis democrática que se vislumbrará en la década siguiente y que marcará una visible ruptura institucional concretada en 1973, desatando la instalación del autoritarismo más violento en la Historia del Uruguay.

 

3. La “nueva izquierda” latinoamericana y su influencia en Uruguay

 

La variación del contexto internacional en la década de los sesenta, colocó como eje central en la disputa de la Guerra Fría la analogía comunismo-anticomunismo, generando el crecimiento de diversos grupos de los sectores en pugna. Con el triunfo de la Revolución Cubana en 1959, se originaron variaciones ideológicas que promovieron diversos debates, especialmente desde el sector de la izquierda. La concreción de este hecho en el continente latinoamericano, propició que diversos países de la región acuñaran sus preceptos como propios, con el fin de reproducirlos a escala local.

 

El caso cubano favoreció e instaló el debate acerca de las “vías de la revolución” que se aplicarían en la región, manifestando un leve desapego a los postulados internacionales. El propósito residía en extender la revolución a todo el territorio de América Latina, nucleando las estrategias de acción en Cuba y aplicando la lucha armada como artilugio cardinal. La creación de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS)(5) es notorio ejemplo de estas pretensiones. La OLAS nucleó a diversos grupos de izquierda antiimperialistas que manifestaron diferencias en el procedimiento a seguir, aunque mayoritariamente eran afines a los lineamientos de la Revolución Cubana.

 

En Uruguay se había manifestado un marcado discurso anticomunista precedente a 1959, que terminó por instalarse en ese año a propósito del caso cubano, materializado en diversas acciones violentas dirigidas por grupos de ultraderecha contra militantes de izquierda. Este proceder, afectó los modos de desempeño y limitó los espacios de movilización desde las izquierdas, acotando sus posibilidades. Aspecto que en suma a la creciente represión mediante el gobierno, habilitó el incremento de debates acerca de la magnitud de la legalidad, la pertinencia de la acción directa y la violencia.

 

4. El Popular, ¿contribuyó al proceso de sindicalización de diversos grupos sociales transmitiendo información dirigida a la clase trabajadora?

 

El PCU durante los años cuarenta, denotaba un perfil de partido funcional a las instituciones democráticas, aunque declararan importantes críticas al reformismo y evidenciaran en su discurso un notorio contenido revolucionario. El desarrollo sindical era un mojón clave en su estrategia política, espacio en el que influían con creces, especialmente en el sector de los trabajadores organizados.

 

Sobre el segundo lustro de la década de los cincuenta, el panorama del partido experimentó un viraje, fiel a las transformaciones de contexto a escala nacional e internacional. En 1955, los comunistas dispusieron un cambio de dirección del partido al relevar a Eugenio Gómez por Rodney Arismendi. Dicha modificación, no determinó cambios de orden ideológico puesto que el partido seguiría con su línea marxista y leninista, aunque sí se desplegaron variaciones significativas en la interna del partido desde la óptica organizacional, con amplias pretensiones de insertarse en el ámbito social.

 

En efecto, se pautó la necesidad de abandonar el carácter cerrado del partido enfocado al interior de los comunistas, para expandirse a la dimensión externa y obtener un vínculo abierto con distintos movimientos sociales. En este sentido, durante los años sesenta se generó una ampliación de los medios gráficos en el país, siendo utilizados como herramienta de difusión de ideas y de influencia en las grandes masas. El Popular nace el 1º de febrero de 1957, conformando parte de las nuevas directrices del partido. Dicho diario, pasó a suceder a Justicia6, periódico que circulaba en el decenio anterior representando las perspectivas del PCU.

Ambos periódicos se corresponden con períodos diferentes de tránsito en el desarrollo del partido y de las demandas del contexto con el que conviven. Justicia se determinaba por representar una edición de llegada al interior de los comunistas, enfocándose en atraer a los lectores-afiliados. Los contenidos expresados se dirigían de modo sectario a un público preciso, acotando la posibilidad de llegada a otros sectores. El Popular se inicia con otras connotaciones, acompañando las transformaciones internas del partido con respecto al futuro venidero fijado por el nuevo contexto del país y con intenciones de insertarse a niveles externos. El perfil periodístico contenía diversa información respecto a las demandas y conflictos de varios sectores del entorno laboral, especialmente del medio rural.

 

Las maniobras que deseaba impulsar el PCU, tenían como foco esencial promover la organización de múltiples grupos sociales vulnerables del sector rural. Consumar una alianza estrecha con la clase obrero-campesina, era fundamental en la proyección de las ideas que pretendía. Esto se inscribe al credo del partido de que la revolución uruguaya tendría condición de antioligárquica y antiimperialista, ligada a una revolución agraria radical. El Popular dispuso un instrumento de llegada a un vasto sector social, con motivo de denuncia de conflictos laborales, especialmente de los trabajadores rurales y a su vez, con aspiraciones de obtener adherentes a las directrices del partido. Se les concedía cobertura a manifestaciones impulsadas por diversos grupos de trabajadores del ámbito rural que se desplegaban en distintas regiones del país, situando el foco de atención en estas exposiciones y asignándole el mismo espacio que se le atribuía a los conflictos impartidos desde la capital. Sin desmedro de ningún grupo social, la cobertura era pareja a varios sectores rurales, tales como los trabajadores del tambo, los remolacheros, los arroceros y de la caña de azúcar.

 

Cabe señalar, que adjunto a la labor periodística que efectuaba El Popular, existía un incuestionable apoyo y reivindicación hacia los reclamos de estos trabajadores. Quiénes integraban el periódico ejercían su propia militancia mientras acompañaban el transcurso de las demandas, transmitiendo información y divulgando acciones desempeñadas por grupos de la clase trabajadora. A su vez, durante esta época se manifestó en auge lo gráfico en la postura de las izquierdas. Los textos informativos iban añadidos de imágenes que realzaban la figura del trabajador, aspecto que impactaba a los lectores. El lugar que se le confería al testimonio del trabajador en el diario, suscitaba un perfil distintivo de este periódico, que en cierto modo “humanizaba” a la clase trabajadora.

 

El crecimiento del sindicalismo durante los años sesenta, fue un eslabón de significativo interés para sectores de izquierda y de derecha. El auge de estas asociaciones, estuvo emparentada en ciertos casos con movimientos de izquierda ligados a la guerrilla armada, advertidos por las fuerzas represivas como un peligro real en el escenario de la Guerra Fría. La concesión de información de un periódico de izquierda como El Popular dirigida fundamentalmente a aquellos trabajadores sindicalizados o en vías de serlo, es sustancial en el proceso que atravesaban estas agrupaciones. Con el advenimiento represivo, se fueron limitando paulatinamente distintos medios de prensa de izquierda, dando paso un crecimiento del sector oficialista. Luego de la implantación de la dictadura civil-militar en junio de 1973, se dispuso la clausura del periódico El Popular, dando por finalizada su primera época de circulación.

 

5. Conclusiones

 

Con motivo del cumplimiento de los sesenta años de circulación de El Popular, el propósito de este artículo fue realizar una mirada retrospectiva a la primera época de su circulación, asociado al contexto histórico en el que surge y a la influencia que pudo haber ejercido sobre la clase trabajadora que se conformaba en sindicatos.

 

Es relevante detenerse a mirar la influencia que dicho periódico, -así como otros medios de prensa-, ejerció sobre la población lectora e influyó en distintas instancias de movilización y de organización, en una época en que Uruguay atravesaba grandes cambios coyunturales, entre ellos un fuerte crecimiento sindical, asociado al ámbito estudiantil y a movimientos guerrilleros.

 

Podríamos considerar que las exposiciones acerca de distintos grupos sociales en un medio de prensa con las características de El Popular, impactó profundamente en la población lectora. Si bien varios de esos grupos exhibían disconformidad anteriormente a los años sesenta, en ese nuevo contexto acompañan el devenir histórico organizándose. La información divulgada por el periódico de carácter masivo, fue de amplia influencia en el proceso de sindicalización que afrontaban varios trabajadores.

 

* Estudiante avanzada de Ciencias Históricas (UdelaR).

 

 

Notas

(1) Para saber más sobre el Uruguay de los años cincuenta, véase: D’Elía, Germán, El Uruguay Neobatllista, 1946-1958, EBO, Montevideo, 1982

(2) Con esta acción se rompió la supremacía Colorada en el gobierno, instalada a lo largo de varios años.

(3) Durante la década de 1950, se instaló en el imaginario colectivo el ideal de un “Uruguay feliz” o “Suiza de América”, catalogado como un caso de “excepción” en el continente, por su estabilidad respecto a otros países de la región.

(4) Desde la década de los sesenta, se da inicio a la gestación de diversas acciones represivas ante cualquier intento de cambio de la izquierda u otro movimiento opuesto a la autocracia respaldada por Estados Unidos.

(5) La historiografía marca dos grandes tendencias dentro de la “nueva izquierda” en referencia a las “vías de la revolución”. Rey Tristán, distingue una izquierda asociada la lucha armada y otra vinculada a una “vía pacífica”, con intenciones de cuestionar el reformismo para el alcance del Socialismo. Para saber más sobre los debates surgidos en la Organización Latinoamericana de Solidaridad, véase: Rey Tristán, Eduardo, “La Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS) y la polémica sobre las formas de la revolución latinoamericana. El caso uruguayo”, en Estudios sobre América: Siglos XVI-XX, Sevilla, AEA, 2005. p. (1693-1705)

(6) El Periódico Justicia, dejó de editarse sobre finales de 1956. Para realizar un análisis en mayor profundidad sobre el Partido Comunista del Uruguay, véase: Leibner, Gerardo, Camaradas y compañeros: una historia política y social de los comunistas del Uruguay, Trilce, Montevideo, 2012.

 

Fuentes:

Archivo de prensa de El Popular, (1957-1962-1963-1964-1965)

 

Bibliografía:

- Marchesi, Aldo & Yaffé, Jaime, “La violencia bajo la lupa. Una revisión de la literatura sobre violencia y política en los sesenta” en Revista Uruguaya de Ciencia Política, Nº 19, 2010, pp. 95-118.

- Yaffé, Jaime, “¿Las urnas de la revolución? Democracia y estrategias revolucionarias en Uruguay (1959-1967)”, X Jornadas de Investigación de la Facultad de Ciencias Sociales, UdelaR, Montevideo, 13-14 setiembre de 2011.

- Nahum, Benjamín & Frega, Ana &Maronna, Mónica & Tronchon, Ivette, El fin del Uruguay liberal, 1959-1973, Ediciones de la Banda Oriental, Montevideo, 1990.

- Rey Tristán, Eduardo, A la vuelta de la esquina: la izquierda revolucionaria uruguaya 1955-1973, Fin de Siglo, Montevideo, 2006.

- Rey Tristán, Eduardo, “La Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS) y la polémica sobre las formas de la revolución latinoamericana. El caso uruguayo”, en Estudios sobre América: Siglos XVI-XX, Sevilla, AEA, 2005. p. (1693-1705).

- Leibner, Gerardo, Camaradas y compañeros: una historia política y social de los comunistas del Uruguay, Trilce, Montevideo, 2012.

- Broquetas, Magdalena, “De íconos a documentos. Las fotografías de la huelga general de Uruguay en 1973”, en Mraz, John & Mauad, Ana María, (Coord), Fotografía e Historia en América Latina, Centro de Fotografía de Montevideo, Montevideo, 2015, p. (175-198).

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