Entrevista con el historiador argentino Ezequiel Adamovsky*: “No existe la clase media como clase social y mucho menos actúa como un sujeto político unificado”

October 7, 2016

 

 

HI: ¿Cuáles han sido los rasgos identitarios de la clase media en la historia argentina?

 

La identidad de clase media en Argentina se parece a la identidad de clase media en otros países en el sentido de que supone, por un lado, una cierta noción económica de tener un determinado nivel de ingresos, o sea, como mínimo no estar entre los más pobres. Asociado con esto, determinados niveles o estilos de consumo. Esto es muy variable, pero es como mínimo un tipo de consumo que no es ni el ostentoso de la clase alta ni el de los más pobres. Junto con eso una serie de nociones acerca de la educación, que en el caso argentino han sido muy fuertes, diría que casi más fuerte que las nociones de superioridad por nivel de ingresos. La idea de ser educado, de tener educación no solo libresca sino en el modo de comportarse públicamente, en el modo de llevar el cuerpo, en el modo de vestirse. Además, algo que es muy común en otros países, ciertas ideas morales asociadas al ser de clase media; la idea de que hay una cierta virtud en “estar en el medio” y una superioridad moral sobre todo respecto del mundo de los pobres, pintado en contraposición como un mundo de vicios, de perversión o de inmoralidad.

 

Estas son ideas más o menos comunes que uno puede encontrar en las identidades de clase media en otros países y junto con éstas, hay algunas particulares del caso argentino. Allí, la identidad de clase media se entrelazó con las narrativas acerca de la Nación que situaban a la clase media como el núcleo, como la parte más importante de esa Nación y narrativas que hacían de la clase media, el baluarte de una historia de progreso concebida como lucha de la civilización contra la barbarie. La clase media estaría llamada a encarnar ese ideal de la civilización que propusieron las élites argentinas a finales del siglo XIX. Y asociado con esta idea, otro rasgo particular del caso argentino, es que la identidad de clase media surgió también asociado a un sentido de superioridad étnico-racial. En esta narrativa de la civilización, se presupone que alguien de clase media es descendiente de inmigrantes europeos; por contraposición a un bajo pueblo, al que se lo concibe como mestizado o incluso se lo presenta con insultos de tono racista. Y junto con esta idea, una cierta imaginación geográfica, por la cual ya que la clase media es heredera de la inmigración europea y ya que ésta y el progreso nacional se han radicado en particular en la región pampeana, la imagen mental que uno se hace cuando habla de clase media casi siempre está asociada a la ciudad de Buenos Aires o a la llamada la “Pampa gringa”. Esto se opone a otras zonas del país, particularmente al noreste y noroeste, que se imaginan como zonas de mestizaje y por eso como rémoras que dificultan el progreso argentino.

 

El último rasgo es que esta identidad de clase media argentina, surgió asociada a identidades políticas. Cuando surgió la identidad de clase media en los años 1940, surgió muy fuertemente asociada al anti-peronismo. Y, a pesar de que hay cantidad de personas de sectores medios que han sido y siguen siendo peronistas, hay un cierto presupuesto por el que se sobreentiende que alguien de clase media va a ser “no peronista”.

 

Todas estas son imágenes mentales. Ninguna se corresponde con alguna realidad apreciable, sin embargo funcionan muy fuertemente en el modo en que las personas en Argentina imaginan las diferencias sociales.

 

 

HI: ¿Cuáles de esos rasgos han variado y cuáles se han conservado? 

 

Todos estos rasgos identitarios de la clase media argentina han sufrido cambios a lo largo del siglo XX. Algunos se mantienen con pocas variaciones pero otros si han cambiado notoriamente. En el plano de las ideas de moralidad asociadas a la clase media es donde ha habido los mayores cambios. Era impensable para alguien se clase media en los años 1940 tener el tipo de vida sexual o familiar que hoy es perfectamente aceptable en este sector social. Las pautas sexuales y familiares de la clase media se han ido acercando al mundo de las clases bajas, por ejemplo en el hecho que ahora es muy habitual que las parejas convivan sin casarse; es perfectamente habitual que tanto varones como mujeres tengan sexo antes del matrimonio y además, hoy en día es bastante aceptable el amor homosexual. Ha habido cambios en la posición de la mujer y en las nociones de moralidad impuestas para una mujer respetable de clase media.

 

A su vez, ha cambiado la noción de asociar a la clase media con el anti-peronismo. Ese componente se ha ido debilitando a lo largo del siglo. Hoy, a pesar de que persiste el estereotipo, ya no está tan marcado el ser de clase media con ser anti-peronista. Algunas encuestas también marcan que ese componente racista, asociado al relato de la clase media como blanca y europea, también se ha ido debilitando sobre todo entre los jóvenes.

 

Si bien ha habido estos cambios interesantes, otros de los rasgos de esta identidad persisten profundamente arraigados.

 

 

HI: A lo largo del siglo XX, ¿cuál ha sido el vínculo entre la clase media y la(s) derecha(s)? 

 

Hay un estereotipo muy instalado en Argentina sobre todo entre la gente progresista y de izquierda, de que la clase media históricamente ha estado siempre del lado de las derechas, de las élites, siguiendo proyectos políticos antipopulares. En verdad, esto es un estereotipo que no se condice con la realidad. Justamente, uno de los datos que me interesa en mi investigación, es mostrar que una cosa es la identidad de clase media y otra cosa son las personas de sectores medios que no necesariamente actúan del modo que esa identidad los orienta a actuar. De hecho, la fuerza que ha adquirido esa identidad tiene que ver también con que ha competido con identidades populares muy abarcativas que ha tenido la Argentina en distintos momentos políticos a lo largo del siglo XX. Si hay un rasgo característico de la sociedad argentina es la presencia de movimientos sociales y políticos de mucho arraigo desde el irigoyenismo, el peronismo, las diferentes formas de política radicalizada en los años setenta, la resistencia al neoliberalismo en los años noventa, la rebelión de 2001 y hasta podría agregarse el kirchnerismo en esta lista; que han tejido lazos de solidaridad muy importantes entre sectores medios y sectores bajos. Entonces, a pesar de que hay parte de los sectores medios que han marchado, políticamente hablando, al lado de las derechas, de las élites, un rasgo muy notorio es que otra parte de los sectores medios ha construido lazos de solidaridad poderosos con las clases bajas y con los movimientos progresistas y de izquierda. Con todo esto, no se puede responder esta pregunta de manera taxativa entre otras cosas porque creo que no hay un sujeto político que uno pueda llamar “la clase media”. A pesar del nombre, no existe la clase media como clase social y mucho menos actúa como un sujeto político unificado.

 

 

HI: Los últimos acontecimientos políticos en Argentina muestran- como en otros países de América Latina- un ascenso de la derecha, tras varios años de gobiernos "progresistas": ¿cómo se ha posicionado la clase media ante esto? ¿Cuál es el vínculo de la clase media argentina con el macrismo

 

Por lo que decía antes, de que la clase media no es un sujeto político unificado, no ha habido un posicionamiento único de los sectores medios respecto del macrismo. Si uno analiza el voto en las últimas elecciones, no hay un voto de clase en bloque en los sectores medios. Estos han votado muy divididos. En la última elección que dio la victoria a Cristina Fernández de Kirchner, uno de cada tres votos que recibió fue de personas de sectores medios; lo que muestra que tan partido ha estado en términos de clase el voto. Por supuesto si ha habido una tendencia de clase en el voto: la gente de sectores más bajos ha tendido a votar en mayor proporción al kirchnerismo y la gente de sectores medios y altos ha tendido a votar en mayor proporción al macrismo. La clase media ha estado muy dividida en el voto, votando al kirchenirsmo e incluso a opciones no macristas, incluyendo a la izquierda. También se nota en los últimos años un rasgo muy evidente de que tampoco es cierta ya, la expectativa de que alguien de clase baja va a votar inevitablemente por el peronismo; el macrismo también está arrastrando una cantidad de votos de clase baja con lo cual está muy partido el escenario.

 

El vínculo entonces de los sectores medios con el el gobierno de Mauricio Macri es heterogéneo. Para buena parte de los sectores medios el macrismo representa un “gobierno de ricos” y es inaceptable en sus planteos; y otra parte de los sectores medios están perfectamente felices con que esté una persona como Macri en el poder.

 

* Ezequiel Adamovsky es Doctor en Historia por University College London (UCL) y Licenciado en Historia por la Universidad de Buenos Aires. Es Investigador Independiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Se desempeña como profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. 

 

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